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La enfermería como disciplina. El diagnóstico enfermero, eje de la competencia enfermera.

De alguna manera podemos decir que en el año 1915 inició sus primeros pasos la enfermería oficial en España. Aquel primer título de enfermera señala el punto de partida de un camino que durante el siglo veinte hemos ido recorriendo las enfermeras españolas, delimitando un espacio profesional en el ámbito del sistema sanitario. Espacio y camino que debemos seguir recorriendo, ampliando el horizonte de los cuidados y nuestra contribución y servicio a la sociedad. La ciencia y el conocimiento enfermero se consolidaron en el año 2010, cuando los estudios de enfermería se estructuraron en los niveles de grado, máster y doctorado. Este hecho supuso que la enfermería haya sido una de las profesiones que ha alcanzado un mayor y más completo desarrollo disciplinar, académico y competencial.


Es la ciencia y el conocimiento lo que identifica a la enfermera como profesional competente, el uso de la ciencia enfermera de manera sistemática en la atención al ciudadano y la comunidad.


Ciencia y conocimiento van ligados al empleo del lenguaje profesional que es el medio a través del cual se comparten los objetivos, intereses, recursos, avances y todos aquellos elementos que conforman y estructuran una profesión.


Hay que ser conscientes, y no se nos puede olvidar, que el uso de un lenguaje común y propio, identificado y reconocido a nivel mundial, permite a la enfermera nombrar los problemas que resuelve de forma autónoma, y además unificar y sistematizar la docencia, la práctica y la investigación.


Muchos han sido los pasos dados en este sentido.


Ya en 1973 se convocó la primera Conferencia Nacional para la Clasificación de los Diagnósticos de Enfermería y en 1982 se creó la North American Nursing Diagnosis Association (NANDA). Posteriormente en 1987 se publicó la primera Taxonomía organizada según los patrones funcionales de salud. Y en 2002 NANDA se convirtió en NANDA Internacional (NANDA-I) y se publicó la Taxonomía II, estructurada en dominios y clases.


Esto supuso un gran cambio que afectó a la práctica clínica de las enfermeras de todo el mundo: las etiquetas diagnósticas las podían utilizar para intercambiar información con profesionales de otras disciplinas de la salud. Se había creado un paradigma científico de cuidados basado en los lenguajes.


Mientras tanto en España se comenzó a hablar de los diagnósticos enfermeros en la década de los años ochenta, cuando se homologó la titulación de Ayudante Técnico Sanitario (ATS) con la de Diplomado Universitario de Enfermería (DUE).


En el año 1983, la Revista Nursing, publicaba un artículo en el que se incluía un listado de etiquetas diagnósticas tomadas de la Clasificación NANDA. Y en 1987 se comenzaba a divulgar el libro de Campbell, que ayudó a la implantación en los hospitales españoles del proceso enfermero.


Por su parte la Asociación Española de Enfermería Docente (AEED), invitaba a su congreso anual a Lynda Carpenito, para impartir una conferencia sobre el desarrollo de los diagnósticos enfermeros.


Por aquel entonces en las Escuelas de Enfermería se empezó a estudiar el proceso de enfermería y fue necesario crear unespacio de reflexión y discusión sobre el tema. Surge así en 1990, en Barcelona, GREDE, el Grupo de Referencia para los Diagnósticos Enfermeros.


1995 fue un año importante. Por un lado, Mercedes Ugalde y Assunta Rigol, publicaban “Diagnósticos de enfermería. Taxonomía NANDA, traducción, revisión y comentarios”, libro que tanto ayudó a las enfermeras docentes y asistenciales a aplicar los diagnósticos enfermeros.


Y en ese mismo año, 1995, cuatro profesoras de la Escuela de Enfermería de la Universidad de Barcelona, coordinadas también por la profesora Mercedes Ugalde Apalategui, fundaron la Asociación Española de Nomenclatura, Taxonomía y Disgnósticos de Enfermería (AENTDE). Desde entonces la estrecha colaboración entre las distintas organizaciones europeasy mundiales, sobre diagnósticos enfermeros ha sido constante. En mayo de 2010, en Madrid, se organiza con NANDA-I, su primer congreso en Europa. La asistencia de enfermeras de todo el mundo, supuso un espaldarazo internacional al desarrollo de los diagnósticos enfermeros.


El diagnóstico enfermero y profesión es un binomio inseparable. Y aquí debemos tener en cuenta que:


1.La práctica enfermera está basada en la evaluación, el diagnóstico y el abordaje de las respuestas reales o potenciales de la persona, familia o la comunidad, a sus problemas de salud o a los procesos vitales.


2.Los juicios clínicos enfermeros o los diagnósticos enfermeros, constituyen la base para decidir las intervenciones enfermeras, dirigidas a lograr los resultados de los que la enfermera es responsable.


Trascendental fue la publicación en España del Real Decreto 1093/2010, de 3 de septiembre, por el que se aprueba el conjunto mínimo de datos en los informes clínicos en el Sistema Nacional de Salud. Establece que el informe de cuidados de enfermería debe expresar los diagnósticos enfermeros (DE), según la taxonomía NANDA-I, los resultados de enfermería a través de la NOC y las intervenciones de enfermería según la NIC.


Y no olvidemos que los Lenguajes Enfermeros son el instrumento fundamental para el desarrollo y fortalecimiento de la disciplina enfermera y utilizados en la práctica, deben identificar el cuidado profesional. La cuestión no es baladí.


Por ello, esta pequeña contribución de puesta al día. Por si puede ayudar. Bibliografía: -Ugalde Apalategui M, Rigol Cuadra, A. Diagnósticos de enfermería. Taxonomía NANDA/ traducción, revisión y comentarios. Barcelona. Masson. 1995. -T.Heather Herdman, Shigemi Kamitsuru Y Camila Takáo Lopes. NANDA. Internacional Diagnósticos Enfermeros. Definiciones y Clasificación 2024-2026. Decimotercera edición. Barcelona. Elservier. 2025. -Ugalde Apalategui M, Barrientos Trigo, S, Quero Rufián A. Evolución histórica de las taxonomías y los lenguajes enfermeros estandarizados (Pag. 3-12). En: Paloma Echevarría Pérez. Investigación en metodología y lenguajes enfermeros. 2ª edición. Barcelona. Elsevier. 2020. -Real Decreto 1093/2010, de 3 de septiembre, por el que se aprueba el conjunto mínimo de datos de los informes clínicos en el Sistema Nacional de Salud. BOE, 225. Pag. 14199.

 
 
 

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